Este mes, examinaremos la virtud de la generosidad y cómo nos ayuda a vencer otro pecado “mortal” (llamado así porque da lugar a otros vicios): la avaricia.
Tanto si horneas este pan sin amasar para tu familia como si se lo ofreces a un amigo o a alguien necesitado, abraza el propósito y la misión de la Cuaresma; además, procura hacer la voluntad de Dios con mayor fidelidad.
Cuando los autores del Antiguo Testamento quisieron expresar el amor fiel, vivificante e intenso de Dios por el mundo, recurrieron naturalmente al tropo del matrimonio.
Este mes hablaremos de cómo la virtud de la templanza puede ayudarnos a superar el pecado “mortal” (así llamado, porque da lugar a otros vicios) de la gula.
Nuestra mejor estrategia es centrarnos en las formas en que afirmamos, animamos y edificamos a nuestros hijos con la verdad amorosa de Dios. He aquí algunas ideas para ayudar en esta importante labor.